Devoradores: ¡la muerte anda cerca!

En la noche de un tiempo hace tiempo olvidado, la tenebrosa penumbra de las regiones siderales engendró a una horda tan poderosa como terrible. Después de clavar sus dientes en el tejido del mundo, absorber su energía e intentar destruir toda la vida, los devoradores se embarcaron en una guerra eterna con los habitantes de la realidad a la que atacaban. Estos se vieron obligados a resistir estoicamente y proteger sus tierras de origen de las tenaces garras de los intrusos.

Este enemigo era más dañino que el terremoto más aterrador, la plaga más mortal y la inundación más horrible. Los devoradores, señores de la guerra y oscuros dioses de la destrucción, se convirtieron en una pesadilla viviente para los habitantes del mundo. Cada uno era como un ejército completo en guerra, ni el ejecutor más sangriento era tan despiadado como ellos.

Los devoradores marchaban a la guerra con la llama de la destrucción ardiendo en su interior: una sustancia extraterrestre y misteriosa que otorga a sus cuerpos un poder increíble y llena sus corazones de odio brutal a sus contrincantes. Cuanto más poder posee el devorador, más fuerte es la llama que arde dentro de él y más violento su deseo de saciar el hambre que le causa esa llama maldita: las ansias de acabar con toda la resistencia y conquistar todo lo que existe.

Tras haber horadado el tejido de los cielos que protegía al mundo de amenazas externas desde tiempos inmemoriales, los monstruos se infiltraron por la desgarradura en tierras habitadas, donde convirtieron ciudades en ruinas, mataron y saquearon.

Lo único que puede detenerlos es un héroe con una armadura Juggernaut. Esta legendaria armadura, forjada en los albores del tiempo a partir de metal celestial, es el arma más poderosa que puede emplearse para luchar contra los intrusos. La armadura Juggernaut posee su propia razón, tiene la dureza del diamante, la sutilidad de la seda y la fuerza de un huracán, todo en uno. Se funde en uno con su dueño y crea un guerrero invencible que destruye sin pausa a todos sus enemigos y no conoce el sabor de la derrota.

El sol se oscurece cuando estos poderosos enemigos –los devoradores y los guerreros Juggernaut– se enfrentan en una lucha a muerte. A menudo los guerreros de la armadura sagrada consiguen derrotar a los engendros de la oscuridad o expulsarlos del mundo. Sin embargo, en ocasiones también ocurre que los devoradores consiguen hacerse con la ventaja, derrotan a los audaces guerreros y rompen sus armaduras Juggernaut. Al quebrar esta ingeniosa y antigua creación, los monstruos también se hacen con el control sobre el metal celestial con el que fue forjada y lo funden con sus propios cuerpos.

El antiguo mal originario de las interminables extensiones espaciales supone un desafío al que solo los más valientes de los guerreros pueden enfrentarse. ¡Álzate y protege tu mundo! ¡Consigue una Juggernaut para destruir a los devoradores!